El maíz no solo es uno de los alimentos más importantes para los mexicanos, también forma parte de la identidad y la historia del país. Con ese objetivo, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó en Chiapas el Plan Nacional de Maíz Nativo, una estrategia enfocada en proteger las variedades criollas y fortalecer a quienes las cultivan.
El programa busca preservar las semillas nativas que durante generaciones han conservado comunidades indígenas y campesinas, además de impulsar su producción, transformación y comercialización para garantizar que continúen formando parte de la alimentación de las futuras generaciones.

La iniciativa también pretende reforzar la soberanía alimentaria del país, promoviendo que el maíz originario siga siendo un cultivo estratégico para miles de familias rurales y un elemento esencial de la cultura mexicana.
La presentación del plan se realizó durante la gira de trabajo de la mandataria por Chiapas, donde previamente inauguró la Planta de Producción de Moscas Estériles para combatir el gusano barrenador del ganado, colocando al estado como un punto clave en las acciones federales para fortalecer el campo mexicano.
Con este proyecto, el Gobierno de México busca impulsar un modelo que combine la conservación de la biodiversidad agrícola con mayores oportunidades para las y los productores, reconociendo el valor del maíz nativo como patrimonio biológico, económico y cultural del país.
JCSC

