Una intensa ola de calor golpeó este fin de semana a gran parte de Europa, dejando temperaturas récord en países como Alemania, Dinamarca, República Checa y Suiza, además de importantes afectaciones en la infraestructura y los servicios de emergencia.
De acuerdo con especialistas, el fenómeno fue provocado por un «bloqueo Omega», un sistema meteorológico que mantiene una masa de aire caliente atrapada sobre una región durante varios días e impide el ingreso de aire fresco, elevando las temperaturas hasta 18 grados centígrados por encima de lo habitual.
Alemania fue uno de los países más afectados al registrar 41.5 °C en Möckern-Drewitz, en el estado de Sajonia-Anhalt, la temperatura más alta documentada en el país. En Berlín, los termómetros alcanzaron los 39 °C, por lo que la policía utilizó cañones de agua para refrescar a la población en calles y parques.

El calor extremo también provocó daños en la infraestructura. Tramos de la autopista A7 fueron cerrados debido a fracturas en el asfalto, mientras que la empresa ferroviaria Deutsche Bahn permitió a los pasajeros cancelar sus viajes sin penalización ante el riesgo de afectaciones en las vías y el sistema eléctrico.
En la ciudad de Colonia, los servicios de emergencia reportaron un aumento en los llamados de auxilio y localizaron a siete personas inconscientes en sus viviendas, principalmente en departamentos ubicados bajo los techos, donde las temperaturas son aún más elevadas.
Dinamarca también rompió su récord histórico al alcanzar 37 °C en la zona norte de Aarhus, la temperatura más alta registrada en el país desde que comenzaron las mediciones meteorológicas en 1874.
