Durante esas movilizaciones, integrantes de la coordinadora realizaron bloqueos a vías de comunicación, protestas en distintos puntos de la capital e incluso daños a infraestructura instalada por el Mundial, torneo que la disidencia magisterial había advertido que intentaría impedir o incomodar como parte de su presión al Gobierno.
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, negó que los recursos vinculados con la atención al magisterio, incluidos 800 millones de pesos atribuidos a la sección de Oaxaca (unos 46 millones de dólares), hayan sido ofrecidos a la CNTE para que retirara su concentración permanente.
Delgado afirmó que esos fondos forman parte de recursos ordinarios para atender el rezago educativo y necesidades del servicio en entidades como Chiapas, Oaxaca y Guerrero.
El funcionario explicó que estos recursos se destinan a cubrir faltantes de maestros, crear plazas donde hacen falta docentes y abrir horas adicionales donde se requieren para atender a estudiantes.
Delgado añadió que este diagnóstico no se realiza solo con Oaxaca, sino con las representaciones oficiales del sindicato disidente en los estados, porque el sistema educativo enfrenta incidencias permanentes, como reasignaciones y jubilaciones de maestros y reposición de personal.
El secretario recordó que la educación básica en México implica a más de 1 millón de maestros y más de 200,000 escuelas en el nivel básico, por lo que las necesidades del sector deben atenderse mediante revisiones estado por estado.
La consulta anunciada por Sheinbaum se perfila así como el siguiente paso del Gobierno para encauzar las demandas magisteriales tras el retiro de las protestas, aunque quedan pendientes los detalles sobre el calendario, la metodología y el alcance presupuestal de este ejercicio.
El viernes los maestros anunciaron avances en acuerdos como aguinaldo de 90 días, la homologación de prestaciones en los estados, becas universales y totales para hijos de docentes, la recontratación de desplazados y la garantía de que no habrá represalias económicas ni descuentos para quienes participaron en el paro.
Sin embargo, la CNTE no consiguió sus objetivos centrales: la abrogación de la reforma a pensiones del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) de 2007, el regreso a un régimen jubilatorio anterior y la eliminación de reformas educativas pasadas que el magisterio disidente considera lesivas.