A casi tres semanas del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela, el número de víctimas mortales ascendió a 4 mil 734, mientras que cerca de 17 mil personas resultaron heridas, de acuerdo con el balance oficial más reciente.
Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5, registrados de manera consecutiva el pasado 24 de junio, golpearon principalmente el estado costero de La Guaira, vecino de Caracas y considerado la zona cero de la tragedia.
Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento venezolano, informó que 16 mil 740 personas resultaron lesionadas, aunque aseguró que la mayoría ya fue dada de alta tras recibir atención médica.
Aunque las autoridades venezolanas no han difundido una cifra oficial de personas desaparecidas, estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas señalan que el número podría alcanzar las 50 mil.
La magnitud de la tragedia coloca al doble sismo entre los peores desastres naturales registrados en América Latina.
Además, más de 800 edificios resultaron afectados y al menos 190 colapsaron por la fuerza de los terremotos.
En La Guaira, miles de damnificados han ocupado estadios, canchas, plazas y hasta aceras, donde voluntarios y organizaciones brindan atención médica y distribuyen alimentos.
De acuerdo con cifras oficiales, casi 21 mil personas permanecen en campamentos provisionales tras perder sus viviendas o ante el riesgo de regresar a inmuebles dañados.
Mientras continúan las labores de emergencia, decenas de familias siguen buscando a sus seres queridos entre las ruinas.
Retroexcavadoras y equipos de rescate avanzan en la remoción de escombros, en medio de una tragedia cuyo balance podría continuar aumentando conforme se recuperen cuerpos y se conozca la dimensión total del desastre.