La Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR), destruyó más de una tonelada y media de cocaína que había sido asegurada en distintos operativos realizados en aguas del estado de Guerrero. La acción formó parte de las estrategias federales para impedir que el narcótico llegara al mercado ilegal.
El procedimiento se llevó a cabo bajo supervisión de autoridades ministeriales, personal del Órgano Interno de Control y peritos especializados, quienes verificaron tanto la identidad de la sustancia como su destrucción total, garantizando que el proceso se realizara conforme a la legislación vigente.
De acuerdo con la Marina, la droga fue localizada durante patrullajes permanentes de vigilancia marítima en el litoral guerrerense, donde las fuerzas federales mantienen operaciones para combatir el tráfico de estupefacientes y otras actividades del crimen organizado.
Las autoridades señalaron que este tipo de acciones busca debilitar las redes de distribución de grupos delictivos, además de evitar que miles de dosis de droga sean comercializadas dentro y fuera del país. También reiteraron que los operativos de vigilancia continuarán en las costas mexicanas para reforzar la seguridad en las rutas marítimas.
