La salsa de soya es un ingrediente común en la gastronomía asiática. Se produce al fermentar la soya con algunos hongos de origen chino. El sabor umami que produce es característico de esta, que incluso se puede tornar salado.
Ha sido tan comercializada que incluso se adaptó a distintas presentaciones más comerciales como jugos condimentados para cocinar cualquier tipo de comida y no solo arroz o tallarines. Sin embargo, el abuso de la salsa de soya puede ser contraproducente a largo plazo. Estos son algunos de los efectos:
Uno de los componentes de la soya en grano, que se traslada a sus derivados como salsas, tofu, leche y otros productos es la isoflovona, una hormona que, en consumo en exceso puede provocar alteraciones metabólicas en el organismo, cambios en el ciclo menstrual y hasta infertilidad en hombres.
Aunque esta hormona está presente en la salsa de soya, estudios dicen que no es lo suficientemente abundante como para afectarnos, aún si consumimos esta salsa a diario, ya que regularmente bebemos muy poco de ella al día. Es más probable tener este efecto secundario consumiendo tofu, aunque los estudios siguen sin ser concluyentes al respecto.
Las personas que padecen de hipotiroidismo, se les recomienda no consumir soya. No solamente por los altos niveles de sodio que tiene, sino porque puede dificultar el tratamiento al evitar la absorción de Levotiroxina, un medicamento de hormona tiroidea necesario, el cual la soya inhibe.
Lo ideal es, de acuerdo con la organización Middlesex Health es consumir tus medicamentos para la tiroides al menos una hora antes de ingerir cualquier derivado de la soya para evitar este efecto. Sin embargo, siempre es mejor consultar a tu médico antes de cualquier cambio en tu tratamiento o alimentación.
Hace unos años, el consumo de soya se vio puesto en la mira ya que el Journal of Emergency Medicine informó el caso de un joven de 19 años que entró en coma tras tomar un litro de salsa de soya de golpe.
Los médicos expertos del informe explican que esto sucedió por los altos niveles de sodio que tiene la soya. Una cucharada de esta salsa no eleva los niveles recomendados por la OMS: menos de 5 gramos de sal al día, pero un litro sí.
El exceso de sal provoca hípernatremia, una enfermedad que en principio causa disfunciones en el sistema nervioso central, causando desde confusión, pasando por convulsiones, hasta la muerte.
El resultado puede ser fatal cuando los órganos tratan de diluir la cantidad de soya en la sangre, produciendo en consecuencia la acumulación de líquido en órganos como pulmones o cerebro. El resultado puede ser desde un coma hasta la muerte.
Aunque estos casos hablan del consumo de soya en exceso, la realidad es que no pasa nada si la usas como condimento en tu día a día, sin embargo, intenta medir su consumo porque el exceso de sodio sí puede producir daños en tu salud.
Para elegir la mejor salsa de soya, busca aquellas que se compongan de ingredientes naturales como agua, trigo y soya, y que sea derivada de fermentaciones orgánicas y no químicas.
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