La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, pidió al Gobierno de México y a la presidenta Claudia Sheinbaum que Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, enfrente las acusaciones formuladas por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con grupos del crimen organizado.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, la mandataria panista sostuvo que la relación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad se ha visto afectada por la presunta protección a funcionarios señalados por instancias estadounidenses.
«Lo que atenta más contra la soberanía de México no es un gobierno extranjero, sino la impunidad del crimen organizado», afirmó.
Campos señaló que existen servidores públicos señalados por autoridades extranjeras que, según dijo, continúan recibiendo respaldo político sin que se conozcan avances en las investigaciones correspondientes.

«Hay servidores públicos con solicitudes de aprehensión que son cobijados, abrazados y cuidados, sin que al día de hoy sepamos nada de ellos ni de sus casos», expresó.
La gobernadora también criticó lo que consideró una falta de acción contra personas acusadas de mantener nexos con organizaciones criminales, al tiempo que cuestionó el trato que reciben quienes combaten la inseguridad.
«Las fiscalías persiguen a quienes combatimos el crimen mientras no tocan a los acusados de vínculos con el narcotráfico», sostuvo.
Las declaraciones de Campos ocurren en medio de un escenario de tensión entre México y Estados Unidos en temas de seguridad, luego de recientes posicionamientos del presidente estadounidense Donald Trump sobre el combate a los cárteles y la cooperación bilateral.
Hasta el momento, ni el Gobierno federal ni Rubén Rocha Moya han emitido una respuesta pública a los señalamientos realizados por la gobernadora de Chihuahua.
