La estrategia de seguridad en la Ciudad de México mantiene una tendencia favorable. Desde el inicio de la actual administración, los delitos de alto impacto se redujeron 33 por ciento, al pasar de 74 a menos de 50 casos diarios, mientras que los homicidios registran una disminución de 51 por ciento en comparación con 2019.
Al presentar el informe correspondiente al mes de mayo, autoridades capitalinas destacaron que entre enero y mayo de este año los delitos de alto impacto descendieron 8 por ciento respecto al mismo periodo de 2025 y acumulan una baja de 65 por ciento frente a los niveles registrados hace seis años.
La reducción en la incidencia delictiva también se refleja en los homicidios. Actualmente se registran poco más de dos víctimas al día, cuando en 2019 la cifra superaba las cuatro, lo que representa una disminución sostenida en uno de los delitos de mayor impacto social.
En los primeros cinco meses del año fueron detenidas más de 10 mil 800 personas relacionadas con delitos de alto impacto y se logró desarticular 41 células delictivas. Además, fueron capturados 73 objetivos prioritarios generadores de violencia y se reforzaron las acciones contra la extorsión, delito por el que han sido detenidas más de 360 personas desde el inicio de la administración.
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Las acciones coordinadas entre la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Fiscalía capitalina y las fuerzas federales también permitieron asegurar armas de fuego, droga, vehículos y miles de autopartes presuntamente vinculadas con actividades ilícitas.
En materia de procuración de justicia, se reportó un incremento en las órdenes de aprehensión y judicializaciones por diversos delitos de alto impacto, entre ellos robo de vehículo, extorsión, robo a casa habitación, violación y homicidio, con lo que se busca fortalecer el combate a la impunidad.
La estrategia de seguridad en la capital se sustenta en ocho ejes que van desde la atención a las causas y el fortalecimiento policial hasta la inteligencia, la tecnología, la policía de proximidad y una política de seguridad con perspectiva de género.
A la par, los indicadores sobre percepción ciudadana muestran una mejoría. En los últimos dos trimestres la sensación de inseguridad registró una disminución, mientras que las llamadas de emergencia al 911 también presentaron una reducción respecto al año pasado, reflejando una tendencia favorable en distintos indicadores relacionados con la seguridad y la convivencia en la capital del país.
Graciela Bravata
