La presencia de marea roja en la costa de Dzilam de Bravo ya empieza a causar preocupaciones, pues en el área de pescados y mariscos del mercado Lucas de Gálvez, los locatarios han reportado que en las últimas semanas las ventas han estado bajas y temen que con esta situación se vean afectadas aún más.
Javier Sosa y Mirna Castillo, dos de los nueve comerciantes establecidos en esta zona del mercado, manifestaron su preocupación ante el fenómeno que amenaza con extenderse justo cuando la temporada de captura de langosta inició el pasado 1 de julio y en menos de un mes, comenzará la de pulpo.
Por su parte, Mirna Castillo señaló que las afectaciones también son económicas, ya que no se pueden arriesgar a meter cualquier producto a sus negocios, pues durante el lapso de mera roja, el mar libera algunos químicos que afectan a los peces, motivo por el cual mueren y no pueden ser consumidos.
Según lo indicado, esta situación preocupa no solo a los vendedores del mercado, sino también a los pescadores, ya que julio y agosto son una de las temporadas más fuertes e importantes para el sector pesquero por la captura de especies de alto valor comercial como la langosta y el pulpo.
De acuerdo con el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), este tipo de eventos no son totalmente dañinos para la salud; sin embargo, solo el 10% de ellos causa impactos negativos a la salud humana, pero por lo general en su gran mayoría afecta a la flora y fauna marina.
La última vez que se registró una marea roja significativa en Yucatán fue a finales de julio de 2022.
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